Sordi un hombre ntre los espejos

 

Por Jammy Cely Rodriguez
Corresponsal Marilyn 3:30
Florencia (Italia)

A cuatro años de la muerte del gran actor, director, escenógrafo
Alberto Sordi (25/02/2003) el pueblo italiano rinde homenaje al trabajo de
50 años de carrera y 188 películas. Alberto Sordi representa  una leyenda, un  símbolo para los italianos, quienes lo han seguido y amado en toda su carrera cinematográfica. Entro a los  15 años en el mundo del espectáculo, en los años cincuenta obtuvo un gran éxito en rádio y finalmente se dedicó a la carrera cinematográfica volviéndose el rey de la comedia italiana. El “Albertone Nazionale” como es llamado, representa la figura del italiano medio, idealista y representa la esencia de los sentimientos en los momentos más difíciles y duros después de la segunda guerra mundial con un toque de comicidad, símbolo de vicios y virtudes típicas del pueblo de la península.

En el cine fue Federico Fellini quien lo dirigió en “Lo sceicco bianco” y después en “I vitelloni” con la cual ganó el León de Plata en Venecia y se candidatizó al Oscar. La carrera cinematográfica de Alberto Sordi es impresionante por la cantidad de películas exitosas y su capacidad para
delinear personajes complejos; actuó en varias películas como “Un giorno in prefettura”, película en la cual colaboró también con la escenografía, “Un Americano a Roma”, en la cual ironiza el comportamiento de algunos jóvenes de esa época como si fueran norteamericanos sin dejar las costumbres  italianas, en “Bravissimo”, “Guardia, guardia scelta brigadiere e maresciallo”, “Mio figlio Nerone”, “Il conte Max”, “Venezia” e il “Moralista” entre otros.*

En una entrevista que realizó en un especial televisivo TG1, Alberto Sordi explicaba el género neorrealista que le gustaba transmitir al público, un neorrealismo no con fondo dramático sino con fondo irónico, es decir, reírse de situaciones serias, teniendo en cuenta siempre la complejidad del tema. Su virtuosismo era justo  hablar como la gente común, en cualquier lugar encontraba un personaje digno de interpretar y su objetivo era expresar sus problemas, sentimientos y  las ganas de salir adelante para reconstruir una Italia que salía de la guerra. El género cómico en sus películas era importante ya que representaba un tipo de terapia continua, un estilo para no pensar en todos los afanes y males del mundo, y también un desafío teniendo en cuenta que el género cómico es uno de los más difíciles de alcanzar.

No solamente en Italia se puede observar su talento, a casi medio siglo de sus primeras películas el “Albertone Nazionale” continúa gustando y captando adeptos entre los más jóvenes, quizá por esto el Instituto Italiano de Cultura de Toronto  propone hasta el 29 de marzo nueve películas del gran actor italiano. Igualmente la cinemateca Nacional Romana rinde homenaje proyectando “Amore mio aiutami”,  existe también una muestra fotográfica de Pietro Pascuttini en honor suyo en Roma, el Comune de Padova rinde homenaje el  28 de marzo con la película “Il vedovo”.


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