c.r.a.z.y.

Por Katalina Tobòn
Redactora Marilyn 3:30
Crazy for thinking that my love could hold you…
I am crazy for trying and crazy for crying and I am crazy for loving you…1
Sala de la familia Beaulieu / Interior / Día
“Crazy” de Patsy Cline suena de música de fondo, Gervais Beaulieu (Michel Côté) está sentado en el sofá sumergido en una atmósfera “romanticona” de los años sesenta, balbuceando la letra con apasionada delicadeza y acompañado por su esposa Laurianne que en la cocina plancha unas tajadas de pan para que queden bien tostadas.
Laurianne y Gervais son dos de los personajes de la aclamada cinta canadiense “C.R.A.Z.Y”, proyectada en el 2006 en las salas de cine colombianas. Pero lo más interesante está por venir, cuando estas dos personas se embarcan en la más ansiada y luchada travesía que la vida les puede ofrecer: criar una familia; sobretodo cuando ésta consta de 5 muchachos.
C.R.A.Z.Y. narra la historia de una familia canadiense entre los años 60 a los años 90, y la evolución que el paso del tiempo les propicia a los cinco hijos y a sus padres. Entre los hijos se destaca Zac (interpretado por Marc-André Grondin), un niño que por circunstancias de la vida, nace y al poco tiempo comienza a diferenciarse del resto de sus hermanos. Su historia tiene inicio a la madrugada del 25 de diciembre cuando, a pocos minutos de haber nacido y al ser contemplado por sus padres, sufre un terrible accidente. Zac cae de los brazos del papá porque uno de sus hermanos bruscamente lo hala al piso y sin haber muerto pero recibiendo un fuerte golpe en la cabeza, se aventura en una vida llena de diferencias, de milagros y conflictos familiares.
Este golpe es una señal. Eso es lo que ciegamente cree su madre Laurianne Beaulieu (Danielle Proulx) y hace que Zac encarne un híbrido entre hijo consentido e hijo pródigo con un increíble don sanador. El padre en cambio, (interpretado magistralmente por Michel Côté) hace las veces de creyente cristiano, trabajador honrado y cantante frustrado; poniéndose a la protección de su gran colección de los álbumes originales de Patsy Cline y Charles Aznavour (música obviamente incluida en la selecta banda sonora).
Lo que da a entender la película, refiriéndose a la musicalización y banda sonora, es que así como el cine intenta representar las acciones de los hombres, a veces la vida también intenta recrear los momentos en que una banda sonora apropiada y la canción exacta hablan más que mil palabras y acompañan a sus personajes. En lo que puede durar la niñez, la adolescencia, la juventud y la adultez de una persona pueden pasar de moda y surgir muchos talentos musicales, artistas verdaderos o “artistas” manufacturados por las compañías de grabación. De algunos nos acordamos, con sus letras perfectamente ensambladas que expresan con exactitud nuestras circunstancias afectivas, o de otros que con cantos de revolución “proletaria” y trazos de falsas y verdaderas libertades que nos embarcaron en protestas ideológicas. Los demás músicos pasan desapercibidos; como pasan las pompas de jabón en un patio abandonado, frágiles y vacías.
Habitación de Zac e Yvan Beaulieu / Interior / Día
Zac está solo en la habitación, prende un cigarrillo, coge un LP de David Bowie y lo pone en el tocadiscos. “Space Oddity” de David Bowie empieza a sonar como música de fondo. La pared del cuarto tiene el prisma gigante de “The Dark side of the moon”. Zac está empezando a darse cuenta que no es igual a sus hermanos, que no sigue la misma línea pseudo machista de su padre y que entre sus gustos más apreciados se encuentra la música glam, el rock experimental de Pink Floyd, entre otro tipo de cosas.
Es de esta forma que la película de Jean-Marc Vallée es una muestra de cómo los seres humanos son influenciados por los músicos de cada tiempo, ya que éstos hicieron parte de sus momentos más significativos generando particulares atmósferas de confort o de tristeza.
El guión fue realizado en conjunto con François Boulay, está inspirado en la vida en familia junto con cuatro hermanos que Vallée experimentó pero la parte de la identidad sexual es más cercana a Boulay. El mismo director afirma: “fue todo un privilegio hacer, además de un gran disfrute, puesto que pude hacer lo que me dio la gana a nivel formal”. Se destaca el intencionado montaje de la imagen y del diseño de sonido, magníficamente acompañados de un seleccionado repertorio musical (Patsy Cline, Pink Floyd, David Bowie, Rolling Stones…)
C.R.A.Z.Y. tiene un estilo característico que la hace clasificar en lo que se denomina película “de autor”. Sin embargo es más que claro que el director no dejó de pensar ni un solo instante en el espectador. Atrapó la atención contando una historia simple de 20 años de una familia, y dándole en la vena del gusto a muchos fieles y consagrados seguidores de las bandas y artistas más reconocidos de aquellas décadas.
En este relato Zac experimenta un viaje a su interior desde la infancia hasta la adolescencia. Una serie de descubrimientos tanto a nivel emocional como sexual lo pondrán sobre la cuerda floja, haciéndolo dudar, soñar y pelearse con la gente a su alrededor. Además, Zac le ocasionará serios dolores de cabeza a su padre, el cual pretende que su hijo sea como los demás, sabiendo que nunca ha sido parecido al resto.
Es una sincera mirada a una linda infancia que llega hasta una adultez y vejez bien reñida, donde permanece un eco constante: la eterna interpretación por parte de Gervais Beaulieu de “Emmène-moi au bout de la terre” (Llévame al fin del mundo) de Aznavour.
1 Letra de la canción “Crazy” por Willie Nelson, 1961.
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- Publicado:
- 05.18.07 / 9am
- Sección:
- Band Apart
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